lunes, 26 de agosto de 2024

CINCO DÍAS, IGUAL NÚMERO DE AÑOS


Hijo, el próximo viernes cumplirás cinco años de haber partido.  Tus hijos están enormes, ya son adolescentes y hoy que inicia el ciclo escolar, Santi comienza la educación media superior y Darío, el último año de secundaria. ¡Cómo pasa el tiempo!

      Sabes cuánto duelen las ausencias, sobre todo las permanentes.  Tu ausencia nos ha dolido mucho, infinitamente.  Aún sufro, aunque lo controlo, doy tiempos para llorar, sobre todo en verano.

 

 Tu adiós sacudió violentamente a nuestra familia en todas direcciones; tus hijos, tu esposa, tus suegros, tus tíos, tus primos y yo nos sentimos desolados, abandonados física y afectivamente y nos vimos obligados a vivir sin tu presencia física. Todos ellos, familia y amigos,  se volcaron hacia tus hijos, tu esposa y yo para darnos consuelo, para reconocer y señalar tu valía personal: recibí palabras de aliento de quienes nos conocen, tus amigos, los míos, incluso las personas con las que no te unía más que el saludo o la realización de alguna transacción. 

   A partir de tu despedida sin palabras, busqué llenar los tiempos, me aficioné a la escucha de novelas y entre todas, la que refleja el sentimiento de desolación, mutilación anímica o minusvalidez emocional, es la novela de Antón Chejov titulada “La tristeza”.

    El video que ahora comparto lo solicité a mi amigo a distancia, Jesús Javier Pérez, a quien agradezco profundamente esta interpretación. 


 

    

 

martes, 30 de julio de 2024

 


Hijito, hoy se cumplen 42 años de tu llegada a este mundo.  Iremos a visitarte al panteón, espero ser fuerte y poder darte un abrazo con el inmenso e infinito amor que guardo para tí.

   Amadísimo hijo,  gracias por el tiempo que te pude disfrutar aquí.

 

miércoles, 27 de marzo de 2024

TANGOS

 


 


   Hijito, ayer te recordé en tu etapa de juventud, a ti te encantaba escuchar tangos cuando eras un adolescente, tendrías alrededor de 17 años, edad en que el amor y el desamor se experimentan con la transparencia que nos da la ingenuidad.

   El gusto por ese género musical seguramente lo adquiriste por herencia, mi padre gustaba mucho de ellos, a mí también me encantan.  Pero tú fuiste más allá de los clásicos tangos de Carlos Gardel o Emilio Tuero.

   Inicié el posgrado en 1998, tuve una compañera madura, jubilada, que cursaba la maestría para entretenerse, según nos comentó en el momento de la presentación.  A ella también le gustaban los tangos y, al hablarle de ti, me llevó un engargolado grueso, contenía la letra de varios tangos y contenía el significado de modismos argentinos.

   Recuerdo con cuánto placer lo recibiste, cómo lo leíste y aprendiste significados de palabras ajenas a nuestros vocablos. 

   Te diste a la gustosa tarea de escuchar y aprender letras diferentes, con diversos cantores.

   Entre los títulos de canciones que más te gustaban figuran Sur, Por la vuelta y Vida mía.

   Te recreo en mi mente, te imagino cuando las cantabas, cariño mío.  Desde que partiste, hijito, el último título, Vida mía, la escucho con asiduidad y pienso en ti, porque a ti la dedico. 

    



 

EMILITO

     El 30 de julio cumpliste 44 años.   Aún recuerdo el día en que llegaste a nuestras vidas, cuando arribaste a este mundo caótico y f...